viernes, 1 de mayo de 2009

Falta de tiempo

Y así, Momo fue a ver, uno tras otro, a sus viejos amigos.
Fue a ver al carpintero, el que una vez le hizo la mesa y las sillas de unas cajas. Fue a ver a las mujeres que le habían regalado la cama. En resumen, vio a todos a los que antes habían escuchado, y que por ello se habían vuelto sabios, decididos o contentos. Todos prometieron volver. Algunos no cumplieron su promesa o no pudieron cumplirla, porque no tenían tiempo. Pero muchos amigos realmente volvieron, y casi volvió a ser como antes.

Sin saberlo, Momo se había cruzado en el camino de los hombres grises. Y esto no podían permitirlo.

Momo
(o la curiosa historia de los ladrones del tiempo y 
de la niña que devolvió a los hombres el tiempo robado)
Michael Ende

2 comentarios:

June Harmon Gibbs dijo...

Ooooh...La de veces que me habré acordado yo de los hombres grises roba tiempo cada vez que siento que las horas pasan en vano...
Sayo^^

Arisa dijo...

Ese libro es una auténtica joya.