miércoles, 26 de agosto de 2009

Agua

Pasaras por donde pasases, veías los patios llenos de garrafas de agua mineral.

Siempre me han educado concienciándome de que hay que tener mucho cuidado con la situación actual del planeta, y sobre todo y últimamente, del agua. Por ello, desde hace poco (las cosas como son), cuando ya he sido consciente del tema, he puesto el mayor cuidado en usar el agua imprescindible, no dejar el grifo abierto mientras me lavo los dientes o, al tirar de la cadena, usar un botón especial que utiliza mucha menos agua. Sin embargo, ha sido este mismo verano, este aún actual mes de Agosto, cuando me he dado cuenta que sin agua, no haríamos nada.
El mismo día que llegué creo que fue, dieron un pregón anunciando que no se podía beber directamente del grifo, porque estaba contaminada. Nada, ni beber, ni cocinar, ni lavarse los dientes siquiera. Sólo para fregar, ducharse y poco más.
Menudo palazo.
Tan acostumbrados que estamos todos a girar un pequeño mecanismo y obtener algo que necesitamos día sí y día también, y llegar a un lugar donde sabes que no podrás utilizarla.
Cuando volvía a las dos de la tarde, por las calles silenciosas y vacías, mostrando que todo el mundo estaba comiendo en sus casas ya, con una garrafa de agua mineral, caí en la cuenta de todo esto.
Dada la situación no debíamos malgastarla así como así, o dejar los vasos medio llenos al terminar de comer. No era cuestión de ser tacaños, sino consecuentes.
Así el comedor y la cocina se llenaron de dos tipos de garrafas: las que contenían el agua reservada para beber y las que tenían un agua cogido de una fuente supuestamente potable que estaban preparadas para cocinar.

No malgastaré ni una gota de agua. Quien sabe qué pasará en el futuro.

2 comentarios:

Hoshi dijo...

Eso en el pueblo de mi padre pasa desde siempre...
La verdad es que da bastante palo eso de no poder beber agua de grifo porque está contaminada, de verdad te das cuenta de lo mucho que la necesitamos.
¡Saludos!

PD: Que palo lo de la entrada siguiente...

Sae T. Lawliet dijo...

Si, la verdad es que tienes razón, el agua no hay que malgastarla.
Lo malo es que con el agua pasa como con la salud, que hasta que no la pierdes, no sabes lo importante que es ^_^U