miércoles, 20 de octubre de 2010

Todo fluye

Son los ríos


Somos el tiempo. Somos la famosa

parábola de Heráclito el Oscuro.

Somos el agua, no el diamante duro,

la que se pierde, no la que reposa.

Somos el río y somos aquel griego

que se mira en el río. Su reflejo cambia

en el agua del cambiante espejo,

en el cristal que cambia como el fuego.

Somos el vano río prefijado,

rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.

Todo nos dijo adiós, todo se aleja.

La memoria no acuña su moneda.

Y sin embargo hay algo que se queda

y sin embargo hay algo que se queja.


J. L. Borges



Heráclito:

El universo está en continuo devenir, en incesante transformación, en continuo movimiento. “Todo fluye”, “No se puede uno bañar dos veces en el mismo río”.

Ese devenir o cambio no es irracional o caótico sino que se realiza atendiendo a una ley o logos interno, que atribuía a un Dios. Esta ley que rige el universo es la lucha de contrarios (día-noche, invierno-verano, guerra-paz, hartazgo-hambre, etc …)

El orden, la armonía del universo procede de la contradicción, de la lucha de contrarios.

El fuego es el principio material, razón del movimiento y cambio.



Lo siento, tenía que publicarlo ._.


1 comentario:

Silhouette dijo...

No comparto toda su opinión, pero lo de que el mundo está hecho de contrarios es verdad. No podemos disfrutar de la calma si no hemos pasado por la tormenta =)