miércoles, 21 de diciembre de 2011

Auf Wiedersehen

Aún sigo sorprendiéndome con la actitud de la gente. No sé por qué la verdad. Supongo que forma parte del programa de estudios que no entra en los libros de texto ni en los apuntes que coges en clase.

Me molesta especialmente que alguien, que se ha ganado un grupo de amigos sin esfuerzo, en serio, tenga la poca vergüenza de tratarlos como los trata. No me molesta en realidad, me duele y me indigna. Porque al menos yo me he esforzado por hacer una nueva amistad, pero esa nueva amistad no se ha esforzado nada por mí.

En 1º de Bachillerato entró una chica nueva en clase. Y pues lo típico de una persona a la que no le gusta ver a alguien nuevo, y más a esas alturas, porque en cierto modo la integración no es que sea más difícil, pero no es lo mismo que cuando tienes cinco años y quieres ser amigo de todo el mundo: la dije que se viniera con las demás en los recreos. La chica era maja (a partir de ahora la llamaremos... Nial, por un juego de letras que no viene al caso), además, parecíamos tener gustos parecidos en música y frikadas, así que pensé que sería una buena compañera de clase. También se incorporó al grupo fuera de clase. Qué bien, éramos una más. Pero al poco tiempo, las chicas de mi clase (que estaban todas en el grupo de Letras, con la nueva individua) comenzaron a comentar cosas sobre ella: que si era una sabionda, un poco orgullosa y prepotente... Y las muy discretas susurraban delante de Nial. Por culpa de Nial, mis amigas y yo terminamos enfrentándonos a estas chicas de clase, que también eran amigas nuestras desde hacía algunos años. Entonces Nial me contó una historia, de cómo tuvo que abandonar su colegio anterior porque había un par de personas que la acosaban y ella lo pasaba fatal, de que sus amigos de antes la dejaron de hablar... Y claro, a ti alguien te viene contando esto, y sinceramente, lo primero que sientes es compasión y te conmueve la historia. No te cuestionas nada, hasta que empiezas a ver cosas con tus propios ojos.
Pues bien, dejamos de hablarnos con las amigas de clase, yo me cambié de instituto y la hipócrita de Nial continuaba tratando con las otras en clase. WTF. Seguimos sin cuestionarnos nada. Pasa el tiempo, y comenzamos a ver los primeros síntomas de su enfermedad: la hipocresía, la prepotencia y la ñoñería. A veces no salía porque estaba tocada de la garganta, nos dejaba plantados porque estaba muy agotada del día anterior (?), su regla es la más cojonuda de todas y es ella la que más sufre de todas las mujeres del mundo. También comenzó la tacañería. Un día se compró una bolsa ENORME de lacasitos, así que claro, todos la pedimos. Cuando yo me di cuenta y la pregunté si me daba uno, me respondió, con un tono despectivo y casi gritando: "¡Joder, está todo el mundo pidiéndome!". Efectivamente, no me dio. Como te deje un euro, la has cagado, porque te lo estará recordando toda la vida, aunque ya se lo hayas devuelto, no pasa nada, para ella es un hecho traumatizador. Y lo peor es que te pida dinero sin que tú se lo hayas dejado. Nunca nos deja subir a su coche (bueno, al de su padre xD), sin importarla si estamos en la otra punta de la ciudad, son las 11 de la noche y no queremos volver dos chicas solas a casa. Y luego tiene la desfachatez de pasar a tu lado con el coche y pitando para llamar la atención. ¿Un amigo tiene todos estos feos con otro? Bueno, ya sabéis lo del iceberg, que sólo se ve la punta. ¿Un amigo te exige que tu le des y no devuelves el favor, no ya por los demás ser egoístas también, sino con desinterés?
Son tantas cosas... Lo peor de todo es que atacó (me refiero a coger por el cuello del abrigo y gritar en mitad de Gran Vía cual verdulera) a la que supuestamente era su mejor amiga de todas nosotras porque la dijo unas verdades de éstas.

Claro, que ahora me encaja por qué no tenía amigos y por qué nadie la quería en el colegio.
Así que nena, auf Wiedersehen!

2 comentarios:

Aquarela dijo...

Pobre muchacha, se dará muchos golpes. Pero tú tienes que estar bien, y que te hayas dado cuenta de que te hacía mal, es lo mejor que has podido hacer.

Silhouette dijo...

Como dice Aquarela, por lo menos has podido darte cuenta de cómo es en realidad (aunque dice mucho a tu favor el que empezaras a juntarte con ella :3). En fin, supongo que ya aprenderá, ¿no? Mientras tanto, siempre puedes insultarla en alemán xDD.