jueves, 8 de noviembre de 2012

Dos.

Me encuentro en una encrucijada.
Acabo de salir de un bosque lúgubre, oscuro y denso, pero el camino que estaba siguiendo de repente se divide en dos. Dos vías más bien despejadas, bien iluminadas, que no parecen peligrosas. Ni siquiera sé a dónde me llevan, y me importa mucho menos, pero para simplificar las cosas, supongamos que desembocan en el mismo lugar. El camino de la izquierda tiene árboles fuertes y altos que dan muy buena sombra. El de la derecha, sin embargo, no parece estar bien protegido del sol pero tiene un riachuelo. 
No sé por dónde ir.
Si escojo el camino de la izquierda, es probable que termine sintiendo sed. Pero si decido continuar por la derecha, aún teniendo agua, terminaré agotada y abrasada por el calor. Es inevitable: debo seguir andando, por cualquiera de los dos caminos. Entonces cierro los ojos, empiezo a dar vueltas sobre mí misma, y lo dejo al azar. Cuando mis pies se detienen y decido mirar, estoy frente al camino de la izquierda, y sin dudar lo más mínimo, comienzo a caminar por él. Todo es maravilloso, no tiene ninguna dificultad y los árboles dan incluso mejor sombra de lo que parecía. Pero al cabo de casi una hora, necesito parar. Tengo sed. Echo de menos el otro camino, que siento como si fuera el que tendría que haber escogido desde el principio. Pero al mismo tiempo siento que debo seguir avanzando, no sé qué consecuencias tendrá el volver a la bifurcación y volver a sopesar mi elección. Aunque en ese caso no podría elegir de nuevo el de la izquierda. Tampoco quiero volver al bosque, me da miedo. 
¿Debería volver al bosque y vagar hasta encontrar un nuevo camino que me ayude a salir de él? ¿Debo ignorar los dos caminos? 
No sé qué debo hacer. El problema es que si mi amiga Silvia leyera esto, me diría que "tengo que escoger lo que yo quiera", sin saber que a veces, es imposible saber realmente lo que uno quiere.
Estoy más perdida que nunca.

1 comentario:

Desastre Natural dijo...

Si te quedas entre los árboles no tardará en llegar la lluvia, y seguro que hay animalitos que te ayuden a encontrar pequeños depósitos de agua.
Mucho ánimo :3

PD: Tienes que leerte "Fahrenheit 415", es simplemente genial.