"Los errores no cuentan, sólo lo que uno vive."
jueves, 27 de septiembre de 2012
domingo, 16 de septiembre de 2012
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Todos necesitamos orden en nuestras vidas, pero no podemos evitar amar el caos.
Nos gusta esa sensación de que pasan demasiadas cosas en las que estamos involucrados. Aunque soñemos con tener una vida sencilla y tranquila, interrumpida de vez en cuando con algo que nos saque de esa burbuja somnolienta.
Necesitamos tener todo bajo control, pero que alguna que otra vez se nos escape de las manos.
De otra forma nos sentiríamos perdidos y moriríamos de aburrimiento.
Porque aunque nos quejemos, maldigamos y pensemos cosas del tipo "¿por qué a mí?", en el fondo sabemos que no seríamos los mismos sin todo ello.
Cosas de humanos, supongo.
Y con esto celebro los 4 años que cumple el blog, que se dice pronto =).
Y con esto celebro los 4 años que cumple el blog, que se dice pronto =).
martes, 24 de julio de 2012
LXXVII
Dices que tienes corazón y sólo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón...; es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.
Gustavo Adolfo Bécquer.
domingo, 15 de julio de 2012
Aprendiendo.
Porque sí.
Porque la vida está para disfrutarla.
Y si te tienes que pasar tres días casi sin dormir, los pasas. Porque seguro que merece la pena.
Da igual si es con unos, o con otros, el caso es hacer lo que consideras oportuno en cada momento, sin mirar atrás o a los lados. Y si a alguien no le parece bien, que no mire. Es tu vida y la tienes que vivir tú, decidiendo quién entra en ella y quién no, cómo y cuando. Si te equivocas, aprendes. Si aprendes, vives mejor. Si te lamentas sólo conseguirás que todo se torne de un color que no es de tu agrado.
Gracias a todos, gente de Internet (incluidos los que me leéis aquí) y gente de no-Internet.
Gracias por haberme enseñado esto, que para bien o para mal, me servirá para algo.
domingo, 24 de junio de 2012
Estoy cansada.
Cansada de esperar y no ser esperada. De querer contar con los demás y no poder hacerlo porque parece que no les importo una mierda. Y sin embargo, estar ahí como una tonta, por si ellos me necesitan en realidad. Estoy cansada de tener el móvil encendido y conectado, por si alguien se acuerda de mí y me envía un mensaje preguntándome que qué tal, que qué hago, cualquier cosa que me indique que realmente me aprecia y no se olvida de mí. Harta de este estúpido pensamiento de que no le importo a nadie más que a mis familiares, y de que nunca nadie se interesará por mí.
Estoy harta de las personas, de los que pretenden ser amigos y no lo son. De esta maldita e hipócrita sociedad donde no importa el daño que se inflija a los demás, mientras tú salgas bien parado. Pero sobre todo estoy cansada de no poder decírselo a nadie, de que no haya ninguna persona en la que pueda confiar.
Hace tiempo dejé de creer en Dios. Ahora parece que también debo de dejar de creer en las personas.
lunes, 2 de abril de 2012
Titanium
Hay música y música.
Y no todas las canciones inspiran como ésta.
Y no todas las canciones inspiran como ésta.
Sticks and stones may break my bones,
but words won't
but words won't
jueves, 15 de marzo de 2012
Cambio.
La vida es una lección constante. El día a día, el trato con las personas, el instituto, un parque e incluso el andén del tren, todos son escenarios donde puedes aprender mucho de los demás. Donde, al ver las faltas de los otros, y según tu moral, puedes decidir si realmente están haciendo bien o mal. Luego te miras al espejo y te dices: "Yo también lo hago inconscientemente". Y te das cuenta de que no puedes seguir así.
Cree que algo parecido es lo que la sucede en estos momentos. Los últimos seis años la han transformado por completo, dejando a la niña inocente y despreocupada atrás. La timidez ha ido dejando a sus espaldas la personalidad extrovertida, reduciéndola. Y está cansada de ignorarla. Aunque no haya dejado nunca de reír (¡es imposible no hacerlo!), tampoco ha vuelto a ser lo mismo. El miedo a no encajar bien, sobre todo en una conversación, a decir tonterías o cualquier burrada sin venir a cuento y luego reírse de sus propias ocurrencias, están presentes todos los días, a cualquier hora. Ha desarrollado una torpeza ilusoria, puesto que surge del "qué pensarán de mí", "¿seré una tonta?", "¿de verdad alguien podría fijarse en mí de alguna forma especial?", de mirar hacia todos lados preguntándose si ha hecho algo que resulte ridículo, a que se rían de ella. Cuando en realidad todos tienen cosas más importantes que hacer. Y si se ríen de ti, ¿qué más dará? Muchos ni te conocerán, y los que te conozcan seguramente lo olviden al día siguiente.
Seguir el orden, lo que parece bien, incluso en la apariencia física. Sentir caos por dentro, querer hacer una locura pero no sentirse capaz para ello. Algún día le gustaría ir a la peluquería y decir: "Haz lo que quieras con mi pelo", "Lo quiero corto como un chico", "Tíñelo de este color".
Pero ya está cansada de todo. Quiere cambiar. Para hacer que los demás realmente se den la vuelta, la miren, y piensen: "Wow", al ver a una persona segura de sí misma, que se ríe de sus tonterías, que no se queja de nada, y que puede destacar por igual que cualquier otra persona en un corro de amigos o conocidos.
Parece haber aprendido bastante de la gente, y ya es hora que de que corrija en ella lo que ve mal en los demás.
Cree que algo parecido es lo que la sucede en estos momentos. Los últimos seis años la han transformado por completo, dejando a la niña inocente y despreocupada atrás. La timidez ha ido dejando a sus espaldas la personalidad extrovertida, reduciéndola. Y está cansada de ignorarla. Aunque no haya dejado nunca de reír (¡es imposible no hacerlo!), tampoco ha vuelto a ser lo mismo. El miedo a no encajar bien, sobre todo en una conversación, a decir tonterías o cualquier burrada sin venir a cuento y luego reírse de sus propias ocurrencias, están presentes todos los días, a cualquier hora. Ha desarrollado una torpeza ilusoria, puesto que surge del "qué pensarán de mí", "¿seré una tonta?", "¿de verdad alguien podría fijarse en mí de alguna forma especial?", de mirar hacia todos lados preguntándose si ha hecho algo que resulte ridículo, a que se rían de ella. Cuando en realidad todos tienen cosas más importantes que hacer. Y si se ríen de ti, ¿qué más dará? Muchos ni te conocerán, y los que te conozcan seguramente lo olviden al día siguiente.
Seguir el orden, lo que parece bien, incluso en la apariencia física. Sentir caos por dentro, querer hacer una locura pero no sentirse capaz para ello. Algún día le gustaría ir a la peluquería y decir: "Haz lo que quieras con mi pelo", "Lo quiero corto como un chico", "Tíñelo de este color".
Pero ya está cansada de todo. Quiere cambiar. Para hacer que los demás realmente se den la vuelta, la miren, y piensen: "Wow", al ver a una persona segura de sí misma, que se ríe de sus tonterías, que no se queja de nada, y que puede destacar por igual que cualquier otra persona en un corro de amigos o conocidos.
Parece haber aprendido bastante de la gente, y ya es hora que de que corrija en ella lo que ve mal en los demás.
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