La sensación de una temperatura media, acompañada de un sol agradable y a veces de un viento suave y fresco. El escuchar a los pájaros canturrear en los árboles cercanos a la ventana de la clase, y oler el frescor de la mañana, ese olor a nuevo, a vida, que indica que se acerca el verano. Ese olor de esperanzas, de sueños, capaz de reconfortar a cualquiera.
El tintineo dulce del paso del tiempo, la tranquilidad y la paz que se respira a ciertas horas del día, con la dulzura apaciguadora de las sombras de árboles y un cielo azul salpicado de nubes algodonosas, de esas que parecen las descritas en los cuentos o que se han escapado de un cuadro impresionista.
Ese alma joven que recorre, como puede, cada rincón de las personas y los demás seres vivos. La primavera es, sin duda, la estación de la naturaleza y de la vida.
Me encanta.
1 comentario:
Sin duda. Aunque yo soy más bichito de invierno que de primavera, pero en estas fechas fisfruto mucho con ese cielo tan maravilloso que acabas de describir.
¡Saludos!
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